El voluntariado europeo es mucho más que una estancia en otro país. Es una experiencia de aprendizaje, convivencia y compromiso social que permite a personas jóvenes participar en proyectos con impacto real, conocer otras realidades y crecer a nivel personal y colectivo. Todo ello es posible gracias al programa del Cuerpo Europeo de Solidaridad, que facilita y acompaña estas experiencias en toda Europa.
En la Plataforma de Voluntariat de la Comunitat Valenciana vemos en este programa un motor de cambio personal y social, que hace del voluntariado europeo una experiencia inolvidable. Por eso participamos en el programa como organización de envío, acompañando a las personas voluntarias en cada paso de su camino. Escuchamos, orientamos, resolvemos dudas y estamos presentes antes, durante y después de la experiencia, para que cada persona se sienta cuidada, segura y con la confianza necesaria para dar el paso.
Cristina Giménez es una de esas personas que decidió atreverse. Su experiencia en Alemania es un ejemplo de todo lo que el voluntariado europeo puede ofrecer cuando se vive con acompañamiento, compromiso y ganas de aprender. ¿Quieres escuchar cómo lo vivió ella? Nos ha escrito un precioso texto que queremos compartir:
¡Hola. Me llamo Cristina, tengo 26 años y hace aproximadamente un año decidí dar un paso importante en mi vida: realizar un voluntariado con el Cuerpo Europeo de Solidaridad.

Después de buscar diferentes oportunidades, acabé encontrando un proyecto en Alemania que encajaba mucho con lo que estaba buscando. En este proceso también conocí a mi sending organization, la Plataforma de Voluntariat de la Comunitat Valenciana, que desde el primer momento decidió ayudarme y acompañarme en todo el proceso, haciéndolo mucho más fácil.
Mi voluntariado tuvo lugar en Ramin, un pequeño pueblo alemán rodeado de naturaleza, tranquilidad y un ambiente muy especial. Viví allí durante siete meses, una etapa que recordaré siempre. El proyecto se desarrollaba en la asociación Gutshaus Ramin, con el apoyo de la ONG Turbina Pomerania, encargada de coordinar toda la experiencia.
A lo largo del voluntariado participé en actividades muy diversas: clases de inglés para niños y adolescentes, clases de español, organización de eventos, decoraciones temáticas y catering, cuidado de un huerto del que después consumíamos los productos, elaboración de cosmética natural, animaciones infantiles en fiestas y proyectos y la organización de una jornada de actividades para niños.

Todo esto fue posible gracias a personas increíbles. Jola, nuestra mentora, ha sido una persona clave durante toda la experiencia y alguien a quien no olvidaré nunca, al igual que Edward, siempre dispuesto a ayudarnos. También quiero mencionar a Natalia, la cocinera, a quien le tengo un gran aprecio.
También quiero agradecer especialmente a Taras, parte de la organización que me envió, por estar siempre pendiente de mí y de que todo estuviera bien. Su apoyo y cercanía hicieron que me sintiera segura y acompañada, incluso estando lejos de casa.
Además, el voluntariado me permitió viajar y conocer otros países como Dinamarca, Suecia, Noruega y Grecia, así como visitar Polonia en varias ocasiones, ya que estábamos muy cerca de la frontera.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora a nivel personal, llena de aprendizajes, personas maravillosas y momentos que me han hecho crecer. Sin duda, recomiendo el voluntariado con el Cuerpo Europeo de Solidaridad a cualquier persona que tenga ganas de vivir una experiencia diferente y salir de su zona de confort.
Cristina Giménez Toma
Si tú también sientes curiosidad por vivir una experiencia así, conocer otros países, colaborar en proyectos sociales y crecer desde el compromiso, el voluntariado europeo puede ser tu próximo paso.
Contacta con la Plataforma de Voluntariat de la Comunitat Valenciana, cuéntanos tu idea y tus ganas, y te acompañaremos para que puedas iniciar tu experiencia de voluntariado europeo con el Cuerpo Europeo de Solidaridad.

